En una muestra de pragmatismo diplomático y búsqueda de capitales externos, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, viajó a Nueva York para participar de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas. La gira del mandatario combina una densa agenda de reuniones de alto nivel con líderes internacionales y una ofensiva directa ante los principales conglomerados financieros y tecnológicos de Wall Street, con el objetivo de captar inversiones estratégicas y consolidar al país como un polo económico regional.
En el plano político, la intervención de Mulino ante la ONU estará respaldada por encuentros bilaterales con figuras centrales del escenario global, como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Asimismo, mantendrá negociaciones paralelas con los mandatarios del Mercosur de cara a la sucesión del próximo secretario general del organismo, reforzando además la postura histórica de Panamá sobre la neutralidad del Canal y el papel del país en el Consejo de Seguridad.
El eje económico de la gira se desplegará en los principales centros de poder corporativo de Manhattan. Mulino mantendrá reuniones con los máximos ejecutivos de entidades como Citi, JPMorgan, BBVA, Santander y Bank of America, además de participar en el Council of the Americas y en foros del BID sobre inteligencia artificial. La estrategia busca fortalecer las relaciones con la banca internacional, blindar el sistema financiero panameño y abrir nuevas oportunidades de cooperación tecnológica y académica en un contexto global hipercompetitivo.
