Una paciente de 66 años debió ser derivada en un avión del Estado a un centro porteño para ser evaluada por un eventual trasplante hepático. Si bien el operativo aeromédico se ejecutó con éxito, el caso vuelve a poner bajo la lupa la dependencia de la salud pública local respecto a la infraestructura de la Capital Federal.
El sistema sanitario provincial llevó a cabo este domingo un nuevo operativo de evacuación aeromédica (MEDEVAC) para trasladar de urgencia a una mujer de 66 años hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La paciente, diagnosticada con una insuficiencia hepática aguda, ingresó a un centro de salud de alta complejidad en territorio porteño, donde se someterá a estudios críticos para determinar la factibilidad de un trasplante hepático.
El procedimiento fue gestionado por el Ministerio de Salud Pública conducido por Luis Medina Ruiz y requirió el despliegue del avión sanitario del Poder Ejecutivo. La directora de Traslados del Siprosa, Patricia Villagra, precisó que la paciente viajó en regular estado general, con estado de somnolencia pero respondiendo a órdenes simples dentro del cuadro de severidad que presenta.
El monitoreo asistencial durante el vuelo estuvo a cargo del equipo técnico integrado por los enfermeros Daniel Ávila y Florencia Blac Sleiman, junto a los pilotos José Luis Bustos y Gustavo Cuello, mientras que la contención de la familia fue asignada a la División de Servicio Social.
La alta complejidad, una asignatura pendiente
Más allá de la logística y la respuesta oportuna de la tripulación en la emergencia, la constante necesidad de recurrir a derivaciones aéreas interprovinciales reabre el debate sobre la capacidad operativa de los hospitales tucumanos. En un distrito que aspira a consolidarse como el nodo sanitario del Norte Grande, la imposibilidad de resolver en la provincia casos de falla orgánica aguda y trasplantes complejos expone las limitaciones estructurales de la inversión pública en salud.
Mientras las autoridades celebran el éxito logístico de la aviación sanitaria, la comunidad tucumana sigue exigiendo respuestas sobre cuándo la provincia contará con el equipamiento y la autonomía médica necesaria para evitar que los pacientes graves deban volar más de mil kilómetros en busca de una oportunidad de vida.
