Un grave hecho de violencia animal conmociona a la capital tucumana tras el ataque de un perro raza pitbull a una menor de dos años en una vivienda ubicada sobre la calle Bernabé Aráoz. La niña sufrió heridas de severa gravedad en el rostro y permanece internada en estado crítico en la unidad de terapia intensiva del Hospital de Niños, bajo un estricto seguimiento médico interdisciplinario.
El suceso se desencadenó durante la tarde del jueves, cuando la menor se encontraba al cuidado de familiares y fue agredida por la mascota de la casa. Las maniobras de la familia para intervenir y separar al animal permitieron el posterior traslado de urgencia hacia el Hospital Padilla, desde donde fue derivada debido al compromiso respiratorio, ocular y las fracturas en los maxilares superior e inferior confirmadas por los profesionales médicos.
Desde la dirección del Hospital de Niños, a cargo de la doctora Inés Gramajo, confirmaron que el estado de la paciente es grave y que las intervenciones actuales se concentran en contener el proceso inflamatorio, prevenir infecciones y estabilizar los parámetros clínicos de la niña.
Más allá de la conmoción del entorno familiar, el hecho reaviva la discusión social e institucional en Tucumán sobre la tenencia responsable de razas potencialmente peligrosas, la falta de controles efectivos sobre su crianza en el ámbito domiciliario y la necesidad de profundizar políticas públicas de concientización para evitar episodios evitables en la vía pública o el seno de los hogares.
