El consumo de combustibles en las estaciones de servicio de todo el país volvió a registrar una contracción durante el mes de agosto, marcando el séptimo período consecutivo de caída interanual en lo que va del año. De acuerdo con datos del sector privado, en el último mes se comercializaron 1.389.254 metros cúbicos, lo que representa una baja del 2,19% en comparación con el mismo mes de 2025. El retroceso persistente en la demanda refleja la pérdida sostenida del poder adquisitivo y el freno generalizado de la actividad económica.
Aunque las cifras oficiales muestran una leve moderación respecto al desplome del 5,53% registrado en julio, la contracción acumulada en los insumos clave para la movilidad urbana y la producción ratifica el sesgo recesivo de la coyuntura. En la comparación mensual, la comercialización experimentó una variación mínima del 0,57% respecto a julio, una cifra marginal para dos meses de idéntica extensión temporal.
Caída del consumo masivo y el mapa de las petroleras
El comportamiento por tipo de producto pone de manifiesto la reconfiguración del consumo ante la escalada de precios en los surtidores:
- Nafta Súper: Registró la caída más pronunciada del mercado, con un retroceso interanual del 3,66%, evidenciando la restricción presupuestaria de las familias y los sectores de menores ingresos.
- Segmento Premium: La nafta de mayor calidad anotó su cuarto mes consecutivo en terreno negativo, con un descenso del 2,16% respecto a agosto del año pasado.
- Gasoil y transporte: Mientras el gasoil G2 cayó un 3,02%, el gasoil G3 fue la única categoría en alza con un incremento del 2,75% interanual.
En cuanto a la participación en el volumen total comercializado, la estatal YPF concentró el 55,1% del mercado, seguida por las firmas privadas Shell, Axion, Puma, Dapsa, Gulf y Refinor. La contracción continuada en el expendio de combustibles funciona como un indicador del estancamiento productivo que condiciona la vida cotidiana y el desarrollo de las provincias.
