El rugby femenino argentino atraviesa horas decisivas con la disputa de una nueva edición del Nacional de Clubes, certamen de máxima exigencia federal que se lleva a cabo en las instalaciones del Carlos Paz Rugby Club, en la provincia de Córdoba. Con la participación de más de 380 deportistas de todo el país, la competencia reúne a 12 planteles en la categoría Mayores —bajo la modalidad 12s— y 8 representativos en Juveniles —en formato 7s—. La delegación tucumana acude al certamen con la responsabilidad histórica de sostener el liderazgo provincial, representada por Cardenales y Aguará Guazú en la franja absoluta, y por Bajo Hondo en el cuadro juvenil.
La atención del ambiente rugbístico está puesta sobre Cardenales de Tucumán, el club más galardonado en la historia de esta competencia, que ostenta seis títulos en Mayores y una corona en Juveniles. Sin embargo, el desafío trasciende la conquista deportiva: la cita servirá como plataforma de evaluación para el cuerpo técnico del seleccionado nacional Las Yaguaretés, encabezado por Facundo Salas, quien remarcó la importancia de profundizar la captación de talentos, ensanchar la base de jugadoras en el ranking federal e impartir capacitaciones estratégicas para entrenadores y preparadores físicos durante el desarrollo del torneo.
El formato del certamen no da margen al error y exige el máximo rendimiento desde el inicio. En la fase inicial, Cardenales integra la Zona 1 junto a Cha Roga y Universitario de Mendoza, mientras que Aguará Guazú compite en la Zona 2 frente a Águilas RC y Palihue RC. En la división Juvenil, Bajo Hondo mide sus fuerzas en la Zona 1 contra Indios de Bolívar, CAPRI RC y Tiro Federal RC. La fase de grupos define los cruces directos del domingo 4 de octubre, donde se coronarán a las nuevas campeonas del rugby argentino.
