Los gobiernos de Alemania, Francia y Polonia emitieron este jueves una dura advertencia conjunta contra el Kremlin tras el intento de ataque con drones registrado en el aeropuerto de Leipzig. Durante la cumbre del Triángulo de Weimar celebrada en la ciudad alemana, los ministros de Exteriores de las tres potencias encuadraron el episodio en una ofensiva coordinada de Moscú contra la infraestructura crítica, la seguridad y la estabilidad democrática del continente europeo.
El ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, agradeció el respaldo diplomático recibido y afirmó que el incidente en la terminal aérea confirma que la agresión rusa cruzó los límites del frente ucraniano para impactar directamente en el corazón de Europa. Wadephul advirtió que cualquier intento de normalizar el diálogo diplomático con Moscú permanecerá bloqueado mientras continúe la invasión militar en Ucrania y persistan las operaciones de sabotaje sobre territorio comunitario.
Desde el gobierno francés, el canciller Jean-Noël Barrot respaldó de forma tajante la posición de Berlín y confirmó la citación del encargado de negocios ruso en París para transmitir la protesta formal del Elíseo. Barrot remarcó que cualquier vulneración a la integridad territorial de la Unión Europea o de la OTAN acarreará «consecuencias directas», abriendo la puerta a nuevas sanciones sobre diplomáticos y ciudadanos rusos
