El mapa del consumo masivo suma un choque de gigantes con epicentro en la provincia. El Grupo Pérez Companc, mediante Molinos Río de la Plata, cerró la compra de una planta perteneciente al Complejo Alimenticio San Salvador (CASS), propiedad del empresario Emilio Luque. Con esta transacción, el conglomerado desembarca en el sector productivo tucumano con un objetivo claro: disputar el control del mercado de galletitas, dominado por los gigantes Bagley y Mondelez.
Ubicada en Colombres, la infraestructura industrial cuenta con capacidad para cubrir la totalidad del proceso productivo, desde la recepción y molienda de trigo hasta la fabricación, envasado y distribución de galletas crackers, dulces, rellenas y bizcochos. La transferencia formal de las instalaciones se concretará en noviembre e incluye la absorción del personal afectado a las operaciones, mientras que la marca La Providencia permanecerá bajo el control de la familia Luque.
La avanzada del grupo agroindustrial proyecta lanzar una línea propia que aprovecharía insignias de su portafolio como Exquisita. Con esta jugada comercial, el empresariado tucumano presenciará la reactivación de un polo productivo clave a partir de la llegada de uno de los actores económicos de mayor peso en el país.
