El impacto económico de la guerra en Oriente Medio fuerza movimientos diplomáticos sin precedentes. Los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) evalúan reunirse este lunes en Omán con representantes del régimen iraní en lo que constituiría el primer encuentro formal entre ambas partes desde el inicio de las hostilidades. El eje central de la cumbre secreta busca destrabar el bloqueo sobre el estrecho de Ormuz, un paso neurálgico para el suministro global de crudo.
La iniciativa, impulsada por la diplomacia de Omán en la ciudad de Salalah, refleja la desesperación de las monarquías petroleras ante la paralización del comercio marítimo y el desplome de sus cuentas públicas. Con las economías de Qatar y Arabia Saudita sufriendo severas contracciones y la cotización del petróleo Brent oscilando por encima de los 100 dólares, los gobiernos de la región buscan un salvavidas comercial, incluso en medio de la ofensiva bélica encabezada por Estados Unidos e Israel.
Sin embargo, el escenario de negociación se muestra complejo. Teherán exige el cobro de cánones de tránsito marítimo y el fin del bloqueo naval estadounidense como condición para habilitar el paso de buques. La intransigencia de las partes y la escalada de ataques con drones amenazan con hacer colapsar las conversaciones antes de su inicio, dejando en evidencia que el control sobre los recursos energéticos mundiales sigue siendo la principal trinchera del conflicto.
