El Gobierno nacional formalizó el acuerdo con Japón que reabilita las exportaciones de carne bovina provenientes de regiones reconocidas como libres de fiebre aftosa con vacunación. El anuncio, comunicado oficialmente por el ministro de Economía Luis Caputo, concluye un proceso de negociación para el sector pecuario y reabre el acceso a una plaza internacional que demanda más de 3.000 millones de dólares anuales en proteína animal.
Hasta la concreción de este entendimiento, la comercialización con el país asiático se mantenía fuertemente acotada por las exigencias sanitarias que solo permitían el despacho de producción originaria de la Patagonia. La nueva pauta técnica extiende la habilitación hacia las principales zonas ganaderas del país, donde se concentra la mayor escala productiva de la pampa húmeda y el norte argentino.
Si bien el Ejecutivo destacó el resultado de las gestiones bilaterales como un impulso clave para la inserción internacional, el impacto económico efectivo en la balanza comercial dependerá del proceso de certificación de los frigoríficos y de las condiciones de competitividad del sector. La reapertura de este destino exige mantener estándares sanitarios estrictos e infraestructura logística para convertir el anuncio en envíos reales.
