Un grave y confuso episodio registrado en la intersección de las calles Charcas y Díaz Vélez, en la zona este de San Miguel de Tucumán, volvió a poner en la mira la preparación y los controles sobre el personal de la fuerza de seguridad provincial. Durante la madrugada de este martes, el agente transitorio policial Nicolás Agustín Albaca Romano resultó gravemente herido de un disparo en el tórax mientras cumplía funciones en un puesto de guardia del Predio Ferial. La intervención policial se desencadenó pasadas las 0:50, luego de que vecinos de la zona acudieran a la Seccional Segunda para alertar sobre un uniformado ensangrentado en el lugar.
Al llegar al puesto, los efectivos intervinientes constataron la presencia del agente Benjamín Díaz, quien se encontraba de turno junto a la víctima. Según las declaraciones preliminares recopiladas en el parte oficial, Díaz alegó que la detonación se produjo de manera accidental mientras manipulaba su arma reglamentaria. Sin embargo, los investigadores judiciales no descartan ninguna hipótesis y someten la versión a severos peritajes para determinar si el relato se sostiene con la mecánica del hecho y las evidencias materiales recolectadas en la casilla.
Entretanto, Albaca Romano fue intervenido quirúrgicamente de urgencia en el Hospital Centro de Salud debido a lesiones severas en el hemitórax izquierdo y órganos abdominales. El agente permanece internado en la unidad de terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica y pronóstico reservado, mientras la Fiscalía de turno ordenó pruebas de dermotest, análisis balísticos y el secuestro de los pertrechos oficiales para esclarecer las responsabilidades institucionales y penales del caso.
