Tucumán se posicionó al frente de las estadísticas de generación de empleo en el país tras registrar un incremento del 8,3% en los últimos tres años. La cifra cobra relevancia en un contexto nacional heterogéneo donde solo cinco jurisdicciones lograron expandir su nómina laboral. En conferencia de prensa junto a su gabinete, el gobernador Osvaldo Jaldo destacó el trabajo articulado con las economías regionales —incluyendo los sectores citrícola y azucarero— y la decisión de sostener obras públicas clave mediante financiamiento provincial e internacional para evitar una mayor contracción de la actividad.
El esquema económico oficial combinó la continuidad de la obra pública local con incentivos fiscales orientados a amortiguar la crisis en rubros sensibles de la industria tucumana. Desde el Ministerio de Economía y Producción precisaron que la exención impositiva y el beneficio de alícuota cero otorgados a sectores como el textil, metalúrgico y del cartón representan un costo fiscal de $110 millones, una apuesta orientada a evitar despidos en ramas con dificultades operativas. Asimismo, la normativa de fomento a las inversiones privadas busca atraer capitales para diversificar la matriz productiva provincial.
Con la mirada puesta en consolidar esta tendencia, el Ejecutivo provincial envió a la Legislatura iniciativas para impulsar parques industriales privados y un fondo de garantía que facilite el acceso al crédito bancario con tasas competitivas. El desafío de la gestión radicará en sostener estos niveles de ocupación en un escenario macroeconómico complejo, garantizando que el dinamismo del sector privado se traduzca en empleo genuino de largo plazo para la provincia
