Una catástrofe evitable expuso la falta de fiscalización institucional sobre el cuidado de adultos mayores en el sur de Chile. Un voraz incendio registrado durante la noche en la residencia «El Edén», ubicada en la localidad de Pitrufquén, provocó la muerte de 16 ancianos y dejó a otros ocho hospitalizados con heridas de gravedad. La tragedia cobró mayor gravedad institucional al confirmarse que el establecimiento operaba en la absoluta clandestinidad, sin habilitación comercial ni sanitaria y al cuidado de una única trabajadora para asistir a 24 residentes.
El siniestro consumió por completo la estructura de madera de una sola planta donde funcionaba el hogar. La Secretaría Regional Ministerial de Salud confirmó que la residencia arrastraba sumarios sanitarios y multas desde 2019, mientras que el municipio local había denunciado nuevamente la irregularidad en febrero pasado sin que las autoridades competentes intervinieran para clausurar el predio. La precariedad operativa y la ausencia de controles preventivos impidieron una evacuación a tiempo frente al avance de las llamas.
Ante el impacto público de la tragedia, la Fiscalía de La Araucanía abrió una investigación penal para determinar las causas del fuego y citó a declarar a los propietarios del establecimiento irregular. En paralelo, el presidente José Antonio Kast anunció la realización de inspecciones urgentes sobre la totalidad de los hogares de ancianos del país, en un intento por contener las duras críticas dirigidas hacia la inacción de los organismos de control del Estado
