San Martín de Tucumán afronta un compromiso determinante para sus pretensiones en la Primera Nacional. Este domingo a las 21:00, el conjunto de Bolívar y Pellegrini se medirá ante Gimnasia y Esgrima de Jujuy en el estadio 23 de Agosto por la fecha 31 del certamen, en un duelo directo donde la victoria resulta imprescindible para sostenerse en la pelea por el Reducido.
El equipo dirigido por Alejandro Orfila debe reaccionar de manera urgente tras el traspié sufrido en la jornada anterior en Rafaela. A falta de solo cinco fechas para el cierre de la fase regular, sumar fuera de casa no es una opción sino una urgencia. Para este choque, Orfila deberá rearmar la defensa ante la suspensión de Jorge Juárez por límite de amonestaciones, abriendo la incógnita sobre quién ocupará el lateral derecho entre Víctor Salazar, Guillermo Rodríguez o Leonardo Monroy.
El desafío será mayúsculo ante un rival como el Lobo jujeño, conducido por Hernán Pellerano, que se ha consolidado como un oponente temible en la «Tacita de Plata» impulsado por la efectividad de Cristian Menéndez. Con el antecedente del triunfo por 2-0 obtenido en la primera rueda en La Ciudadela, el Santo tucumano saltará a la cancha obligado a demostrar carácter, jerarquía y temple futbolístico en un tramo final del torneo donde cualquier error cuesta caro.
