Un contundente informe regional expuso la profunda brecha que existe entre el aumento de la expectativa de vida y las prácticas reales de contratación en el sector corporativo. Según los datos del estudio THE SHIFT Report, que relevó a 130 organizaciones de 13 industrias, el 82,5% de las firmas contrató a menos del 5% de profesionales de 50 años o más —o directamente a ninguno— en los últimos 12 meses, dejando al descubierto un desfasaje estructural en el mundo del trabajo.
Mientras las trayectorias profesionales tienden inevitablemente a extenderse, los esquemas de reclutamiento continúan sesgados hacia segmentos más jóvenes. Esta disparidad limita el aprovechamiento de perfiles experimentados pese a la evidencia científica: estudios internacionales, como los desarrollados por la Universidad de Stanford, afirman que la diversidad generacional en los equipos incrementa la innovación y la rentabilidad hasta en un 18%.
Especialistas en la materia advierten que la longevidad de la fuerza laboral exige una revisión urgente de los criterios de selección y desarrollo dentro de las organizaciones. El desafío del mercado actual radica en abandonar la edad como un filtro automático y reestructurar los sistemas de gestión de talento para sostener carreras que, en el contexto demográfico presente, pueden extenderse por más de cinco décadas
