El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó el cierre del Plenario Federal 2026 del Movimiento Derecho al Futuro en la localidad de Avellaneda, donde emitió un encendido mensaje dirigido a las provincias del interior golpeadas por el recorte presupuestario del Gobierno central. Ante delegaciones y dirigentes provenientes de distintos puntos del país, el mandatario hizo hincapié en la urgencia de coordinar un bloque político y social de alcance nacional capaz de revertir la parálisis económica y social generada por el actual modelo económico.
Durante su discurso, Kicillof argumentó que las economías regionales padecen de manera directa la detracción de transferencias, el cese unilateral de la infraestructura pública y el desfinanciamiento de áreas estratégicas como el sistema universitario y la ciencia. En este contexto, enfatizó que las administraciones subnacionales no pueden aislarse ni especular con el deterioro social, sino que deben articular canales de diálogo permanentes para demandar un verdadero esquema de desarrollo equitativo.
Diálogo provincial y desarrollo colectivo
El encuentro reunió mesas de trabajo técnicas abocadas a la producción, el empleo, el hábitat, la educación pública y la seguridad. Frente a las conclusiones presentadas, Kicillof definió los pilares organizativos para la oposición:
- Frente común con las provincias: Instó a profundizar las conversaciones con gobernadores e intendentes del interior, destacando que el crecimiento debe integrarse de forma equilibrada en todo el territorio para evitar desigualdades territoriales.
- Organización territorial transparente: Remarcó que la alternativa política no surgirá de negociaciones de cúpula ni acuerdos dirigenciales cerrados, sino del debate público organizado desde las bases y de cara a la sociedad.
- Reactivación del aparato productivo: Contrapuso la desaceleración del consumo y el recorte de fondos federales con la necesidad imperiosa de promover el trabajo registrado, la inversión pública en conectividad y la soberanía económica.
El planteo formulado por Kicillof busca aglutinar el malestar de las jurisdicciones provinciales afectadas por el freno a las obras de infraestructura y la quita de partidas coparticipables, proyectando un polo de confluencia institucional frente al centralismo de la Casa Rosada de cara a los próximos turnos electorales.
