Las plantas procesadoras de limón y cítricos de la provincia de Tucumán enfrentan una severa restricción energética del 50% en el suministro de gas natural por problemas estructurales de transporte y el aumento de la demanda residencial debido al frío.
La medida, que rige desde hace 48 horas, paralizó procesos clave y obligó a las industrias locales a recortar drásticamente el ritmo de molienda en pleno desarrollo de la campaña productiva.
Desde la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (Acnoa) advirtieron que los recortes generan una doble presión sobre el entramado socioeconómico provincial: por un lado, se registran consecuencias directas sobre la mano de obra industrial ante la parálisis de líneas de trabajo; por el otro, se complejiza el cumplimiento de contratos internacionales de abastecimiento. Este cuello de botella energético se suma a los retrasos operativos que la actividad ya arrastraba debido a los excesos de lluvias registrados en la región.
Sin un plazo oficial de normalización por parte de las prestadoras de servicio, la continuidad de la producción citrícola tucumana queda condicionada a la evolución de las temperaturas en el centro del país. El escenario vuelve a poner en evidencia las falencias del sistema de transporte de gas para sostener la actividad de uno de los motores exportadores y generadores de empleo más importantes del Norte Argentino.
